Después de una buena siesta y ya en el bar para tomarnos la primera "fresqueta"nos encontramos a un señor de nariz pronunciada pero toda una personalidad, el cual no dudo ni un instante en ser fotografiado con las imponentes azafatas que allí se encontraban, aunque muchas de ellas todavía no saben quien es,
Los lugares de tapeo, que recorrimos a medio día nos dierón buen fundamento para prepararnos para la noche, nos clavarón por aquí,
Chateamos por allá,
Comimos en una taberna que nos gusto,
incluso su nombre ,
y par terminar, le cambiamos todos lo menus escritos a tiza por otros más llamativos que gusto al personal asistente,
después un buen helado y de vuelta al Hotel.
Ya en el Hotel, un poco de reposo en sus instalaciones y a disfrutar de una buena cena, en un ambiente tranquilo y un menú esquisito ,que luego vendría la noche.
y para terminar, unos cuantos mojitos y a dormir.
Bueno, necesitaria un bloq de estos enteros para contar todas las anécdotas que ocurrierón, pero prefiero reservarmelas para mi , ya que nunca podré olvidar este fabuloso viaje y a todos los que lo habeís hecho posible (mención especial para mi mujer).
